La Ley de Herodes es una película cuyo estreno fue en 1999.
Fue muy polémica ya que, en su momento, gobernaba un presidente del Partido
Revolucionario Institucional, del cual ésta hacía crítica, y algunos miembros
de dicho partido no querían que saliera a la luz.
En ella
se cuenta como, a Juan Vargas, encarnado por el actor Damián Alcázar, le hace justicia la Revolución y es
reclutado por el Lic. López, interpretado por Pedro Armendáriz Jr., y quien es
Secretario de Gobierno, a fin de que el primero sea el alcalde de San Pedro de
los Saguaros ya que al ejecutivo anterior lo decapitaron de un machetazo al
intentar huir.
La
película es una crítica al partido que manejó las riendas del país por casi 80
años, en ese momento, y al nacionalismo revolucionario o mexicanismo que hoy
quiere renacer el presidente de la República.
Similitudes
con la película, si bien el inicio de la misma es dramático y habla de como
cansados de los abusos del alcalde, éste intenta huir y muere decapitado por
los pobladores. Sin algo tan drástico que llevó al actual presidente a ocupar
el cargo, pero si la desilusión de 80 años de un partido y 12 de otro con la
percepción de que no han dado resultados.
Aquí
hago notar que, si ha habido resultados desde inicio de los 90’s, pero que no
se han plasmado en ciertos aspectos de la vida del mexicano.
Una de
las obras importantes de Juan Vargas
para traer el progreso a San Pedro de
los Saguaros es el de poner la instalación eléctrica con un poste de luz que se
termina cayendo y que reflejará lo que serán las obras del Aeropuerto en Santa
Lucía, el Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas.
Vargas
también intenta combatir con la corrupción que genera un prostíbulo en el
pueblo, pero termina cayendo en las redes del mismo volviéndose un político y
gobernante corrupto al no contar con el apoyo del Secretario de Gobierno, quien
solo le da una pistola y la Constitución para aplicar la ley. Viejo dicho del
PRI; el que golpea primero, golpea más
fuerte.
Durante
el transcurso de la trama, Vargas exprime a los habitantes de San Pedro, con
excesivos impuestos para cubrir sus excesivos gastos como gobierno. Algo que ya
empieza a verse en el actual gobierno con la amenaza de volver a recurrir a la
tenencia. Las cuentas no salen.
Otra
parte importante de la película es cuando Juan Vargas, embriagado de poder,
empieza a cambiar la constitución a modo y, pese al lema maderista
revolucionario que todos conocemos de; “Sufragio
Efectivo, No Reelección”, cambia la Constitución para un período de 20 años
hasta por cuatro veces.
Ante el
abuso del poder con una conspiración, pues el Lic. López llega al pueblo
huyendo y al ver lo sucedido le atina a decir a Vargas; “Ya ni Porfirio Díaz” – por la reelección, algo que recientemente
provocó una serie de videos y memes protagonizados por el ejecutivo a
consecuencia de un memorándum fuera de la ley que sacó.
Concluyo
lamentando que una película que critica nuestro pasado revolucionario esté
siendo una excelente parodia y crítica del actual gobierno, lamentablemente. Es
decir, entramos en un período de involución y retroceso social que ya vivimos
hace casi un siglo. ¡Es muy triste!
Excelente, como siempre. Muchas gracias por tu opinión tan acertada.
ResponderEliminarMuchas gracias.
Eliminar