lunes, 15 de agosto de 2016

El costo social de las ocurrencias económicas



Antes de escribir esta nota, aclaro, que quien escribe dicho documento no está en contra del Estado de Bienestar, tampoco en los derechos alcanzados por los trabajadores. Sin embargo, estoy consciente de que el empleo se rige por principios de economía básica, que los derechos laborales también tienen un costo y que se necesitan impuestos para mantener el Estado de Bienestar.
El éxito del Estado de Bienestar en los países escandinavos se debe, entre varios factores, a que los ciudadanos nórdicos le pagan el 60% en impuestos provenientes de sus ingresos a la Hacienda Pública. La crisis que vive hoy en día el Estado de Bienestar Europeo, además de la inmigración, es porque los ciudadanos quieren derechos y prestaciones sin pagar impuestos.
La Economía es una materia muy lógica, se rige por principios de escasez, de ahí surgen las Leyes de Mercado entre lo que se oferta y lo que se demanda. Son leyes como las de la gravedad, no están sujetas a ningún capricho. Si te tiras de un edificio, te matas, así de fácil. Si la peste bubónica merma a la población europea, como en el siglo XVII, no hay quien trabaje las tierras.
Si existe una explosión demográfica, como sufrió México en las décadas de los 60’s, 70’s y 80’s, eso provoca un exceso de mano de obra que abarata su precio, máxime si no está calificada. A eso sumemos que los derechos y prestaciones encarecen la contratación, la capacitación y los recortes del personal por consecuencias del entorno social o por vicios que existan dentro de la empresa.
Como experiencia, el salario mínimo decretado en leyes, tampoco es la solución. Generar distorsión en el mercado abaratando aún más la mano de obra. Máxime, en el caso mexicano, donde además los salarios mínimos están indizados al cobro de multas y sanciones, pago de préstamos hipotecarios al INFONAVIT, etc. Eso sin contar el impuesto inflacionario, que es el más injusto, además.
Con el fin de justificarse por los humildes 50 mil pesitos mensuales que gana, el líder “moral” y presidente del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y, en los cuales violenta los mismos estatutos de su partido, argumenta que TODOS DEBERÍAN GANAR ESA CANTIDAD MENSUALMENTE. Hágamela buena, hasta le daría mi voto si no tuviera implicaciones.

A López Obrador se le olvida, o por eso reprobó economía cuando estudió Ciencias Políticas en la UNAM, que eso ya lo vivimos en las tristes décadas de los 70’s y 80’s. Como lo que vive Venezuela, éramos millonarios pobres por la inflación que generaban los constantes incrementos salariales. Por eso es mandato constitucional del Gobernador de BANXICO el controlar la inflación.

Y es que un factor que impacta directamente y de forma significativa a las empresas en su producción y distribución de los bienes y servicios es, precisamente, el costo de la mano de obra. Es por ello, que mantener una inflación baja permite un salario real más alto y un mayor poder adquisitivo, además de las reformas que le quitan ruido al salario mínimo, como ya cité.

domingo, 14 de agosto de 2016

AMLO, la transparencia y la Ley 3 de 3



Dentro de los vicios sociales que padecen países como México, además de la corrupción están el tráfico de influencias y la impunidad. Es por ello que uno de los grandes logros de las administraciones panistas, a nivel estatal y, en su momento cuando les tocó gobernar al país, fue el principio de transparencia. De esta forma, si no se procedía penalmente, al menos se ventaneaba al infractor.

Hay que resaltar que, no es un caso exclusivo de México, otros países padecen la misma impunidad y tráfico de influencias, y además en países desarrollados. Recordemos el caso Watergate que culminó con la renuncia, por primera vez en la historia de un presidente norteamericano, Richard Nixon. También el quemón de Clinton por unas grabaciones develadas a Mónica Lewinsky.

En España, también se hizo, y así surgieron el caso de la guerra sucia promovida por el estado en el famoso caso de las GAL en época de presidente socialista Felipe González. También está el caso Gürtel, por parte del Partido Popular, en las comunidades de Madrid y Valencia, hace ya casi una década. De la condena por parte de la opinión pública, por corrupción, no se ha salvado ni su monarquía.

Empero, en el caso mexicano, hay personas que no solo han mandado al diablo a las instituciones, también pusieron el desorden en esta materia. Un caso es el del exjefe capitalino, Andrés Manuel López Obrador, quien no solo violó las leyes al licitar los segundos pisos, dichos archivos permanecen cerrados para así salvaguardar la imagen del tabasqueño.

De esta forma, no es la primera vez, que el excandidato presidencial, no está de acuerdo y busca la manera de darle la vuelta a la transparencia mostrando su cinismo y doble moral en materia de honestidad valiente. Su bancada en el Congreso apoyó a regañadientes la famosa Ley 3 de 3, a la que se oponía junto con el PRI, partido que también la promovió a su manera bajo la presión social.

La semana pasada, el macuspano, ante la presión política de los demás partidos y de la sociedad mediante redes sociales, presentó, violando las formas y muy ajustada a los tiempos que marca dicha ley, su declaración patrimonial. Una verdadera burla, ya que expuso que “heredó” los bienes a su esposa e hijos, cuando uno está en vida se llama DONACIÓN. Fungieron como prestanombres.

Al escuchar el video donde él hacía pública su patrimonio, me pareció estar ante un Gandhi mexicano, obviamente al ver la fina camisa y el rólex que portaba pues no caí en el engaño del líder “moral” de MORENA. Casi derramo una lágrima y, hasta me sentí tentado, a regalarle una moneda al pobrecito ni-ni veterano que tiene que vivir mantenido por su esposa. ¡Qué desgracia!


Así Obrador exhibe su supuesta “calidad moral” por la cual solamente él decide quienes son “buenos” y quienes “malos”. Pone en duda, además, el desapego que tiene a los bienes materiales con las camionetas en las que viaja, los “bestsellers” que escribe -ya ni la escritora de Harry Potter, J. K. Rowling- y los modestos 50 mil pesitos que percibe violentado los estatutos de su partido.