Cobra
gracia la incongruencia de la coalición progresista por el rescate de los gobiernos
estatales por parte de la Federación, cuando hace aproximadamente 15 años
clamaba por la corrupción en lo que fue el Rescate Bancario. Olvidan los
políticos de la coalición como se oponían al mismo en beneficio del ahorrador y
que no afectara la imagen ante la inversión dentro del país.
Recordemos
como utilizaban los radicales de izquierda el rescate a fin de atraer votos y
estigmatizar, no solo a los partidos que buscaron mecanismos que protegieran el
ahorro y la inversión, sino al mismo Gobierno Federal. En su clásica paranoia acusaban al excandidato
presidencial, Felipe Calderón, de aprobar el Fondo Bancario de Protección al Ahorro,
FOBAPROA.
Difamación
y guerra sucia de una izquierda mustia, que cuando se le acusa con
justificación se declara hipócritamente víctima, y en sus spots televisivos, de
los cuales abusaban además, ponían la mano derecha de una persona firmando y
aprobando el FOBAPROA, cuando el en
ese entonces el candidato de Acción Nacional, hoy Honorable Presidente de la
República es zurdo.
Mayor
calumnia, cuando el PAN como partido, no estuvo de acuerdo con el manejo de
impunidad y tráfico de influencias que fue el FOBAPROA. Por lo que como partido de oposición y, de manera
responsable, su bancada contribuyó en la creación del Instituto de Protección
al Ahorro Bancario, mejor conocido como IPAB.
La
que desde entonces era una “Negación
Irresponsable” contra la protección al ciudadano, el ahorrador y el
inversionista, hoy mantiene esa negligencia al solicitar este rescate del
Gobierno Federal. Y es que efectivamente se va a necesitar restituir a los
sobreendeudados gobiernos estatales donde, gracias a sus caciques, ni la
transparencia ni la rendición de cuentas han llegado.
Los
partidos de la coalición progresista quieren tapar así los excesos que se realizaron
bajo sus gobiernos estatales como es el caso del Distrito Federal y Michoacán.
De esta forma se hacen cómplices y participes de los Estados donde ha gobernado
el Partido Revolucionario Institucional, PRI. Gobiernos como el de Veracruz
cuya deuda creció 78,000% o Coahuila con un 280%.
Así
es como el petardo de las deudas, no solo estatales sino también municipales,
explotará pronto y la Federación tendrá que salir a rescatar la
irresponsabilidad de los gobernadores, quienes estarán impunes y cargarán al
resto de la población el abuso en sus gastos. Un exceso que además no se
refleja en combatir a la pobreza o en una mayor seguridad hacia su ciudadanía.
Se tendrá que volver a subvencionar
la estulticia, la negligencia, la corrupción, la ineptitud y la ineficacia.
Todo lo anterior por la negativa de abrirse a la transparencia y rendir cuentas
manteniendo a las contralorías estatales bajo la sumisión gubernamental y sin
ejercer ningún tipo de presión. Por ello, ¿es justo que México tenga que
rescatarlos si éstos no cumplieron con sus obligaciones?