En días
recientes me ha llamado la atención el argumento de la gente progresista en relación a los salarios
en otros países. Los peronistas en
Argentina argumentan que tienen el salario más alto de la región, 605 dólares
aproximadamente, que serían como 2 mil 800 pesos mexicanos al tipo de cambio.
Mismo argumento tienen los fanáticos de
Hugo Chávez en Venezuela.
Poco
recuerdan y escasa es su memoria de que México ya tuvo salarios muy altos en el
pasado. Inclusive el exSecretario del Trabajo, Javier Lozano Gracia, se lo hizo
ver durante su comparecencia al exDiputado del Partido del Trabajo, Porfirio
Muñoz Ledo. También le recordó las terribles consecuencias de esos incrementos
salariales, cosa que puso severamente furibundo
al legislador.
Por
lo mismo hay que entender la naturaleza del salario. Éste es un precio,
concretamente, en su definición, el de trabajo. Recordemos que toda empresa,
sea pública o privada, tiene gastos. Uno de ellos es el de la nómina. Por ende,
cualquier producto terminado incluye, dentro de su precio, el costo de la mano
de obra. Es decir, dentro del precio de cualquier artículo hay un costo
laboral.
Lo
anterior es sumamente importante de entender, porque una subida de salario
mínimo se traduce en un aumento de precios de los productos. Es decir, hay un
aumento en los gastos de nómina y esto impacta a la alza el costo del producto.
Si el incremento salarial se da de forma continua, pues los precios de los
productos estarán subiendo constantemente. Es decir, hay inflación.
Así
se pueden incrementar los salarios, pero nunca alcanzarán los aumentos de los
precios. A esto se le denomina pérdida de poder adquisitivo. Como me diría
alguien, en los ochentas éramos millonarios pobres, por que el salario estaba
en miles, sin embargo, no alcanzaba para comprar. No alcanzaba el poder
adquisitivo del dinero.
Uno
diría, “bueno, la solución es fijar los
precios insumos”. Lamentablemente no es la solución. La razón es que al no
incrementar el precio del producto y no convenir al empresario o maquilador,
pues se deja simplemente de producir y genera desabasto. O la solución alterna
del que fabrica, pues es crear mercado negro donde puede venderlo a un mejor
precio.
Es
importante señalar que, para saber el valor real de cualquier producto
incluyendo el salario, se divide entre el índice de precios de la canasta
básica. Así se sabe su valor real. A lo anterior se le llama deflactar un
precio. El salario real se origina precisamente dividiendo el nominal entre el
Índice de Precios al Consumidor, o IPC, y así tener el poder adquisitivo de la
gente.
Es mandato constitucional del Gobernador de Banco de México, Banxico,
mantener estable los precios, es decir, controlar la inflación. Si en Argentina
el salario es el más alto de América Latina, ¿De cuánto es su inflación? ¿Cómo
está el poder adquisitivo de su trabajador? O, como en el caso de Venezuela,
existe desabasto en los mercados durante temporada navideña. ¿De que les sirve ganar tanto dinero, sino
les alcanza o no pueden comprar nada?