sábado, 6 de octubre de 2012

Los mitos de la Reforma Laboral y sus verdades


Muchas son las argucias que dan los legisladores del PRI, PRD, PT y movimiento ciudadano a fin de no aprobar la Reforma Laboral. Lo cierto es que desde 1982, época de las terribles crisis inflacionarias y de deuda, el desempleo se disparó así como la pobreza. Y es que van relacionadas, no puede combatirse la pobreza sino se generan más empleos.
Hoy en día, México vive un terrible problema de desempleo, que como hice mención no viene de ayer sino ya de varios años atrás. Ciudadanos que no encuentran empleo y pocas oportunidades que asimilen a la nueva fuerza laboral. El bono demográfico no se está aprovechando y es clara culpa de los legisladores que se niegan a ver por los intereses de la ciudadanía.
La Reforma Laboral propone, manteniendo los derechos adquiridos, alternativas que permitan generar más y mejores empleos. El falso argumento del trabajo por horas, se decía al principio que se pagarían 8 pesos la hora, cuando además si se multiplica da 64 pesos diarios contra el salario mínimo de 60.50 pesos, 4 pesos más. De ahí lo bajaron a 7.50 y 7 respectivamente.
Y ese ha sido el principal argumento repetitivo y reiterativo a fin de evadir la responsabilidad de crear políticas públicas que tiene el legislativo a fin de generar más empleo. En el único apartado donde AN parece coincidir con el PRD es en el tema de la Rendición de cuentas de los Sindicatos así como la elección de sus líderes mediante el voto libre y secreto.
De esta forma se buscaría alcanzar la anhelada democratización de los sindicatos. Aún así con ciertas reservas, recordemos que muchos de los políticos del PRD, PT y Movimiento Ciudadano tuvieron sus orígenes en el PRI. Tampoco olvidemos que, a semejanza del PRI, han mantenido e incrementado su clientelismo político. El mejor ejemplo está en la Ciudad de México.
El PRD ya es todo un PRI en la Ciudad de México, ha desmantelado a la oposición, claro con la ayuda de sus desaciertos que ésta le ha prestado también. Ante el apartado de gobernabilidad que impera en la ciudad, los diputados locales del PT y Movimiento Ciudadano cambiaron de bancada al PRD.
No olvidemos Senadores que obtuvieron sus puestos políticos gracias a que fueron líderes sindicales como Alejandra Barrales y que por ende no les conviene que se rindan cuentas. Sin olvidar el combate a la informalidad que permitiría la Reforma Laboral, duro golpe para la Senadora Dolores Padierna y su marido René Bejarano que controlan el ejército de ambulantes en la capital.

Sino que otra explicación tenemos a las siguientes preguntas, ¿Por qué se oponen a que las empleadas domésticas tengan derechos? ¿Por qué oponerse a que el patrón provea, no solo capacitación, sino aditamentos de seguridad a los empleados? ¿Por qué oponerse a que se cierren minas de carbón inseguras? ¿Por qué oponerse al derecho de los 10 días de paternidad? O hasta ¿Por qué oponerse a que se obligue al Patrón a poner agua purificada en el lugar de trabajo? Simplemente porque no les importa la ciudadanía y sus problemas.

martes, 25 de septiembre de 2012

El rescate de los Estados y Municipios



Cobra gracia la incongruencia de la coalición progresista por el rescate de los gobiernos estatales por parte de la Federación, cuando hace aproximadamente 15 años clamaba por la corrupción en lo que fue el Rescate Bancario. Olvidan los políticos de la coalición como se oponían al mismo en beneficio del ahorrador y que no afectara la imagen ante la inversión dentro del país.
Recordemos como utilizaban los radicales de izquierda el rescate a fin de atraer votos y estigmatizar, no solo a los partidos que buscaron mecanismos que protegieran el ahorro y la inversión, sino al mismo Gobierno Federal. En su clásica paranoia acusaban al excandidato presidencial, Felipe Calderón, de aprobar el Fondo Bancario de Protección al Ahorro, FOBAPROA.
Difamación y guerra sucia de una izquierda mustia, que cuando se le acusa con justificación se declara hipócritamente víctima, y en sus spots televisivos, de los cuales abusaban además, ponían la mano derecha de una persona firmando y aprobando el FOBAPROA, cuando el en ese entonces el candidato de Acción Nacional, hoy Honorable Presidente de la República es zurdo.
Mayor calumnia, cuando el PAN como partido, no estuvo de acuerdo con el manejo de impunidad y tráfico de influencias que fue el FOBAPROA. Por lo que como partido de oposición y, de manera responsable, su bancada contribuyó en la creación del Instituto de Protección al Ahorro Bancario, mejor conocido como IPAB.
La que desde entonces era una “Negación Irresponsable” contra la protección al ciudadano, el ahorrador y el inversionista, hoy mantiene esa negligencia al solicitar este rescate del Gobierno Federal. Y es que efectivamente se va a necesitar restituir a los sobreendeudados gobiernos estatales donde, gracias a sus caciques, ni la transparencia ni la rendición de cuentas han llegado.
Los partidos de la coalición progresista quieren tapar así los excesos que se realizaron bajo sus gobiernos estatales como es el caso del Distrito Federal y Michoacán. De esta forma se hacen cómplices y participes de los Estados donde ha gobernado el Partido Revolucionario Institucional, PRI. Gobiernos como el de Veracruz cuya deuda creció 78,000% o Coahuila con un 280%.
Así es como el petardo de las deudas, no solo estatales sino también municipales, explotará pronto y la Federación tendrá que salir a rescatar la irresponsabilidad de los gobernadores, quienes estarán impunes y cargarán al resto de la población el abuso en sus gastos. Un exceso que además no se refleja en combatir a la pobreza o en una mayor seguridad hacia su ciudadanía.

Se tendrá que volver a subvencionar la estulticia, la negligencia, la corrupción, la ineptitud y la ineficacia. Todo lo anterior por la negativa de abrirse a la transparencia y rendir cuentas manteniendo a las contralorías estatales bajo la sumisión gubernamental y sin ejercer ningún tipo de presión. Por ello, ¿es justo que México tenga que rescatarlos si éstos no cumplieron con sus obligaciones?

domingo, 23 de septiembre de 2012

El derecho al empleo, la transparencia sindical y la Reforma Laboral


La Declaración Universal de Derechos Humanos, que signó México ante la Organización de las Naciones Unidas, ONU, en su Artículo 23 primer inciso es muy clara al estipular el derecho que tiene todo ser humano al trabajo, que a su vez es una obligación. Sin embargo, ¿De qué sirve que el trabajo sea un derecho per sé para el ser humano si hoy en día no se tiene acceso a él?
Y es que con la explosión demográfica, las oportunidades laborales se han visto afectadas, no solo al no ser suficientes, sino que además, por simple Ley de Oferta y Demanda, los salarios suelen ser bajos. Algunos remarcarían la importancia del salario mínimo. Desgraciadamente, no es la solución más adecuada, sin contar el mercado negro que generó: la informalidad.
Es por ello que, ante los nuevos retos y para darle, a una parte de la ciudadanía, una solución ante el grave problema de desempleo, el Gobierno necesita imperantemente realizar dos reformas: una Fiscal, que quite carga impositiva a las Pequeñas y Medianas Empresas, PyMES y los trabajadores y otra Laboral que flexibilice la contratación por parte de las empresas.
Específicamente me avocaré a la segunda. De nada sirve que, el trabajo sea un derecho, si el Gobierno no realiza las políticas necesarias para que la mayor parte de la población acceda a este. No se olvide la importancia que tiene a fin de combatir la pobreza. Es también necesario que el acceso a un salario justo y digno. Lo anterior sin detrimento de los derechos laborales ya alcanzados.
Por tanto, el Gobierno Federal atacó este problema desde el punto de vista económico. Promoviendo el autoempleo y las PyMES. De esta forma, se logra que una mayor parte de la ciudadanía tenga acceso a este derecho. Empero, así como se requiere liberar parte de la carga fiscal que arrastran las PyMES, es necesario aminorar sus obligaciones con el trabajador.
Ésto permitiría atacar al mercado laboral por el lado de la demanda. Es decir que, creando más oportunidades se buscaría contratar más personal con mejores salarios. Lo anterior no iría en menoscabo de los derechos históricos alcanzados por los trabajadores. Así, la izquierda olvida la obligación que tiene, no solo de mantener los derechos laborales, sino de generar más empleo.
No olvidemos que, la izquierda se hace cómplice con el Partido Revolucionario Institucional, PRI, de seguir manteniendo el coto de poder y la impunidad de Líderes Sindicales que están muy alejados de defender, o tan siquiera preocuparse de, los derechos de los trabajadores. Los sindicatos reciben gran cantidad de dinero por parte del Gobierno, no así especifican en que lo gastan.

Así, al PRI como a la coalición de izquierdas no les conviene, por cuestión clientelar, que los sindicatos se abran a la transparencia y fiscalización de sus gastos. Se vería afectada gente muy poderosa que los apoya, ya que ellos pueden inmiscuirse en asuntos del Gobierno, no así éste que debe respetar la vida sindical. ¿De qué sirve quejarnos de Elba Esther si los mismos partidos la protegen al negarse a una Reforma Laboral?

lunes, 10 de septiembre de 2012

El saldo del Panismo

Hace doce años el Partido Acción Nacional, PAN, se convertía en el David que derrotaría al Goliath de una dictadura perfecta que ejerció el Partido Revolucionario Institucional, PRI, durante casi 8 décadas. Así iniciaba el principio de un sueño de cambio y alternancia, de forma institucional y pacífica. En las calles se respiraba la fresca brisa de un nuevo siglo y un nuevo gobierno.
 
Doce años después pareciera que no se hizo mucho. Como que quedaron a deber. Empero, no es así. Si bien no pudieron aprobarse reformas fundamentales que hubieran significado un mayor cambio en cuestión fiscal, laboral o política si se plantaron las primeras semillas para un México de entrada al nuevo milenio. Y es que poco se ven los logros del panismo.
 
El primero se da en materia del combate a la corrupción, que mejor que la transparencia a fin de ventanear los abusos del poder. Que los hay siempre y en cualquier gobierno. Sin embargo, los gobernadores se han rehusado a abrir sus respectivos estados a la misma y así mantener sus cotos de poder. Y han sido todos independientemente del partido o la ideología política.
 
El segundo se da en materia del empleo, el gobierno del presidente Felipe Calderón es el primero en tomar, desde campaña, esta bandera. Y así fue. Logró concesiones fiscales a las empresas a fin de que se diera más empleo a una población civil que sufría de este gran mal desde los años 80’s y lo que provocaba el aumento de la pobreza. Sin embargo se vio amenazado por una crisis mundial, donde México ha sido modelo de blindaje en el ámbito mundial.

 Otro logro es en materia de infraestructura, los gobiernos panistas invirtieron en doce años más que en 75 años lo hizo el PRI. El mayor número de carreteras se hizo en este sexenio. No digamos en materia hidráulica con obras como el Tubo Emisor Oriente, o TEO, que llevará agua de la Capital, la depurará y la reutilizará para regar el campo mexicano hasta el Estado de Hidalgo.
 
En materia económica se ha tenido años que rompen registros en lo referente a la recaudación fiscal, reconociendo que todavía no se hace eficiente por la falta de Reformas en esta materia. También se ha registrado máximos históricos de Reservas Internacionales. Incluso se tuvo excedentes petroleros con los que se pagó parte de la Deuda Externa de México, dando confianza a los mercados.
 
Finalmente, tocaría el aparentemente escabroso tema en materia de seguridad. También, Calderón, como candidato, fue el primero en decir que se tenía que combatir. Un problema que México arrastraba desde años atrás. Si bien parece que la guerra contra el narco parece perdida, si existen logros en materia de seguridad nacional. 
 
Se han destinado más recursos a los estados desde hace 12 años, sin embargo algunos gobernadores han evadido su responsabilidad en la lucha, incluso formando parte de él. Estados como Veracruz, Tamaulipas, Coahuila y Michoacán se han sobreendeudado y no se ve reflejado el gasto público en materia de seguridad a la ciudadanía. La mejor opinión la tiene usted.

sábado, 9 de junio de 2012

El problema de la Transparencia y las Pensiones


Recientemente, el Candidato de las Izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, prometió que el sistema de pensiones, sería manejado 50% por el Estado. También hizo el comentario de que el IFAI no sirve para nada. Nada sorprendente de quien, como Jefe de Gobierno, se opuso a la transparencia en el manejo de las Finanzas en la Ciudad de México. Además nos hace recordar dos episodios en la historia de México, el primero cuando el Presidente Luis Echeverría Álvarez decía tajante y autoritariamente, que la política monetaria se llevaría desde los Pinos. La otra cuando el mismo Obrador mandó al diablo a las instituciones en el 2006 cuando cerró, con dinero de la ciudad, Paseo de la Reforma y sus calles aledañas y se autonombró “Presidente Legítimo”.
Algunos dirán que son medidas adecuadas. Sin embargo, poco recordarán los resultados de esas decisiones. Durante la mayor parte de esas casi 8 décadas, el Estado, a través del IMSS y sus directores, administró el sistema de pensiones, el cual casi siempre estuvo en números rojos y al borde de la bancarrota. Derivado de lo anterior, en los últimos años del priísmo, se decidió que fuera la banca quien la administrara eso, sin antes, realizar una serie de reformas como la ampliación de la edad de jubilación o el tiempo de la misma. Además, cabe recordar, los efectos de dichas decisiones a nivel mundial y en la actual crisis. En España, el Gobierno de Zapatero, dejó en número rojos el sistema de pensiones que dejó con saldo favorable Aznar. Lo mismo en Argentina con los peronistas.
Sin ser perfecto, el IFAI ha permitido proveer de transparencia en el manejo de las Finanzas Públicas. Desde luego, no está ajeno de que existan abusos. Empero, permite a la ciudadanía participar en la vida pública del país sin contar el efecto espantapájaros que tiene a fin de evitar abusos por parte de los servidores públicos. Y es que, bien saben, que se les vigila y que por ende no quedará impune cualquier mal manejo que exista durante su administración. De ahí la importancia de que existan organismos que informe a la ciudadanía así como fiscalicen las acciones de los servidores y funcionarios públicos de la Administración Federal. Algo que, ni el PRI ni el PRD han querido hacer en sus Estados o en el Gobierno del Distrito Federal.
De esta forma, en los Estados están sujetos a la discrecionalidad con la que se manejan los gastos de la Cuenta Pública. López Obrador, con su propuesta que solo nos regresa al México de los años 70, sino que pone en riesgo el dinero y patrimonio de los jubilados. También impide la participación de la ciudadanía en la vida pública de México. Es un retroceso a la Democracia y el regreso de las políticas que, provocaron en México, crisis, inflaciones, devaluaciones, desempleo y la pérdida patrimonial y de valor de los activos de millones de mexicanos, que con su trabajo y esfuerzo, forjaron un ahorro.

El Valor de la Institucionalidad


La Institucionalidad tiene un gran valor. Bien aplicada, evita que las decisiones se tomen de forma unilateral así como que haya ciertos abusos de forma individual. En una correcta forma, permite que la sociedad conviva en armonía y funcione de una forma más democrática. De ahí la importancia de un fortalecimiento institucional a fin de evitar abusos y corrupción. La Institucionalidad también puede instaurarse con el propósito de mantener un sistema corrupto que sirva como engranaje en la economía y sociedad. Ese es el México que instauró el Cardenismo Nacionalista y Revolucionario. Un sistema que mantenía viejos vicios y añadía nuevos a la situación contemporánea del país. Muchos monopolios y cotos de poder vienen de ahí.
Pocos saben que los poderosos líderes sindicales vienen del México de los años 30 y 40. Recordemos al finado líder de la CTM, Fidel Velázquez, que duro al mando desde los años 40’s y duró en el poder hasta su muerte a finales de los 90’s. Él ponía o quitaba presidentes, a ese grado era su poder. Recordemos frases célebres como: “El que se mueva no sale en la foto”. Finalmente, para el PRI no importaba la defensa de los derechos del trabajador sino el número de votos que significaba. Así lo son otros sindicatos también, como el SNTE, PEMEX o el mismo SME. No importa si el Ejido produce o no, lo que importan son sus votos, ese era el lema priísta. Sin embargo, el poder no solo se monopolizaba en el apoyo sindical.
Muchos monopolios empresariales vienen también de ese México Nacionalista de los años 30 y 40. El pan de caja con Bimbo, los monopolios de la radio o en su caso la misma Televisa, con Emilio Azcárraga Vidaurreta, que tuvo su origen precisamente en la Radio. Ese fue el México, que pese a los ideales revolucionarios de mayor justicia social, permitió y fomentó, al amparo de su sistema, un desarrollo inequitativo y monopolista en todos los ámbitos. El Estado, que administraba precisamente las pensiones, en vez de tener una vocación de servicio a la ciudadanía, se dedicaba, de forma arbitraria y unipersonal por sus directores, a tomar esas decisiones, no en beneficio de la población, sino de forma egoísta y personal.
Las crisis de los años ochenta y por consiguiente de los 90, fue resultado de esas decisiones unilaterales y egoístas, que no tenían como objetivo el bien común. Recordemos frases como: La política monetaria se llevará desde los Pinos. Hoy en día, corremos el mismo riesgo. Doce años no han sido suficientes para corregir lo que el sistema engendró durante casi 8 décadas, sin embargo y, como siempre, queda latente el riesgo a la regresión. Es por ello que, un voto de confianza, a la continuidad en estos doce años de gobierno, permiten el seguir limpiando el sistema y trabajando en la reingeniería y el fortalecimiento institucional que requiere nuestro país. El optar por regresar a cualquiera de las dos opciones revolucionarias significaría un retroceso.