En
cuestión de política, y más en la de tiempos modernos, un presidente necesita
ser protegido. Y no me refiero solamente a los elementos de seguridad que pueda
necesitar para su traslado, cubrir eventos o reuniones de trabajo.
A
diferencia de los césares y sus guardias pretorianas, el presidente hoy en día
requiere allegados que lo protejan, lo más que se pueda, de la crítica que
pueda causar ante la opinión cualquier imprudencia.
Errare Humanum Est decían los romanos, y NADIE ESTÁ EXENTO DE
EQUIVOCARSE. TODOS podemos cometer errores, es inevitable. Pero cuando se
representa a un país, importante, además, como lo es México, pues es
conveniente siempre cuidar las formas.
Lo
anterior por varias razones que van desde los enemigos políticos hasta para no
parecer un imbécil ante la opinión pública. No solo de los que no le votaron,
también de sus seguidores.
Se
entiende que, no exista una estrategia de comunicación social a diferencia de
otros sexenios para no exponer al presidente. Se entiende también ese afán de
levantarse todas las mañanas a hablar, aunque no diga nada de fondo, para
mostrar una supuesta transparencia, hasta se puede respetar. Fungiendo el
presidente, además, como comunicador social, labor que no le compete.
Y
obviamente, derivado de lo anterior, se entiende que el presidente corra un
mayor riesgo de equivocarse al hablar diario, aunque le ayudaría mucho lo que
debe de decir o no. Y esto le correspondería a un asesor de imagen y a alguien
que le ayude en su estrategia de comunicación.
Pero no
solo ahí se expone el presidente. Su equipo no hace nada para protegerlo. El
veterano Secretario de Comunicaciones y Transportes es uno de sus peores
enemigos dentro de ese lamentable gabinete de necios e incompetentes. El
Ingeniero Javier Jiménez Espriú, hace dos semanas, dijo que el NAIM no fue
cancelado por corrupción.
El
presidente lo desmintió al día siguiente, pero la gravedad de lo que dijo el
titular de comunicaciones, puede provocar una demanda por daño patrimonial al
presidente. No es la primera vez que Jiménez Espriú compromete al presidente
con su incompetencia.
El
colmo de todo lo que narro se da el pasado jueves cuando el presidente salió
muy contento en un video en el que firmaba un memorándum donde giraba
instrucciones a ciertos secretarios para derogar la Reforma Educativa sin que
ésta pasara por un Congreso cuya mayoría le favorece.
Es
increíble que el Consejero Jurídico de Presidencia, no disuadiera al ejecutivo
ante tal estulticia. Increíble que su Secretaria de Gobierno no le haya
explicado como funcionan las leyes y las instituciones y finalmente que el
Secretario de Educación le disuadiera de que no puede desobedecer la ley que el
ejecutivo prometió cumplir y hacer cumplir solo por un memorándum.
Esto
manda varias señales, O EL EQUIPO DEL
PRESIDENTE YA NO LE OBEDECE O ÉL NO LOS ESCUCHA POR SOBERBIO o ambas. Está
acorralado por las presiones de la CNTE y ante la desesperación no piensa con
claridad, además de que desconoce la ley y las instituciones.
Todo
ello puede conllevar a un proceso de desafuero, como le sucedió siendo Jefe de
Gobierno, y que se le juzgue por exceder funciones y daño al patrimonio del
país. Al rato chillará que hay persecución política en su contra tal como ya hizo
en el 2006 y como le está pasando a Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil. Lo
cierto es que se exhibió como un verdadero imbécil ante la opinión pública.
No hay comentarios:
Publicar un comentario