Una
gran verdad es que, a todos nos gustan las políticas asistencialistas por parte
del gobierno sin importar de donde salgan los recursos. Ese es el gran logro
que presume el candidato a la presidencia por el partido del Movimiento de
Regeneración Nacional, MORENA. razón de ser y depondría las armas. Es por lo
que desenmascararé algunos mitos sobre esa supuesta “exitosa” gestión.
Antes
que nada, el apoyo a la tercera edad, propuesta que no vino de él, realmente,
pero que al viejo estilo priísta como fue la propuesta del PAN con el IMSS en
los años 40’s, el exjefe de gobierno la utilizó de forma clientelar. Dicho
apoyo se dio entre las clases medias-altas más que en las bajas, el objetivo
era adquirir votos en la única delegación que no ha sido de izquierdas; Benito
Juárez.
La gran obra “faraónica” de su sexenio, los segundos pisos encaminados a
fomentar más afluencia vehicular y por ende más contaminación y no con el fin
de apoyar al más pobre, como era su slogan
de “por el bien de todos, primero los
pobres”. No sé qué entienda el macuspano por el término de pobre, aquel que
no tiene acceso a los servicios básicos, pero éste no suele tener automóvil.
Sea
dicho de paso, dicha obra se adjudicó de forma directa, como si fuera equipo de
cómputo buscando precio y no calidad, en vez de realizarla a sobre cerrado
valorando las especificaciones técnicas. Recuerden el dicho; “lo barato sale
caro”. Añado que éste es un requisito legal indispensable a fin de que la obra
pública sea financiada con deuda pública, la cual triplicó durante su gestión.
Aunado
a ello atentó contra la transparencia administrativa, los expedientes de esta
magna obra no se han abierto aún, y de pasó también golpeó a la democracia al
viejo estilo priísta y como buen tirano ya que acabo con cualquier tinte de
oposición que tuviera en la Ciudad con el propósito de tener una Asamblea a
modo que le fuera cómplice en todas estas acciones.
Como
podemos ver atentó contra la democracia. Reitero, si el tabasqueño sabe la
definición de pobreza, se negó rotundamente, ya que no le llegaron al precio $$$, al seguro de automóvil
obligatorio. En ese entonces, el atropellar a un peatón, matándolo o
rematándolo, solo costaba al infractor 50 mil pesos, hoy si el afectado es
sustento familiar puede llegar a una infracción de 4 millones.
El
Sistema de Aguas de la Ciudad de México, órgano “desconcentrado” del gobierno por tratarse del vital líquido, lo
utilizó como caja chica con el propósito de financiar su campaña del 2006. Eso
sin contar que aprovechó un documento de Hank González, como director de
BANOBRAS, a fin de enfrascarse en un pleito con el exgobernador del Estado de
México para no pagarle el agua.
Este punto es importante de
señalar, ya que para alguien que está tan “preocupado”
por los pobres, no se entiende que ellos no tengan acceso al suministro de agua
por cuestiones de salubridad o hasta para el riego de sus cosechas conociendo
la pobreza que impera en el campo mexicano. Por todo lo anterior, PEJELANDIA queda totalmente desmitificada
y desenmascarada.