lunes, 18 de diciembre de 2017

Razones por las que AMLO no fue un buen jefe de gobierno



Una gran verdad es que, a todos nos gustan las políticas asistencialistas por parte del gobierno sin importar de donde salgan los recursos. Ese es el gran logro que presume el candidato a la presidencia por el partido del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA. razón de ser y depondría las armas. Es por lo que desenmascararé algunos mitos sobre esa supuesta “exitosa” gestión.

Antes que nada, el apoyo a la tercera edad, propuesta que no vino de él, realmente, pero que al viejo estilo priísta como fue la propuesta del PAN con el IMSS en los años 40’s, el exjefe de gobierno la utilizó de forma clientelar. Dicho apoyo se dio entre las clases medias-altas más que en las bajas, el objetivo era adquirir votos en la única delegación que no ha sido de izquierdas; Benito Juárez.


La gran obra “faraónica” de su sexenio, los segundos pisos encaminados a fomentar más afluencia vehicular y por ende más contaminación y no con el fin de apoyar al más pobre, como era su slogan de “por el bien de todos, primero los pobres”. No sé qué entienda el macuspano por el término de pobre, aquel que no tiene acceso a los servicios básicos, pero éste no suele tener automóvil.

Sea dicho de paso, dicha obra se adjudicó de forma directa, como si fuera equipo de cómputo buscando precio y no calidad, en vez de realizarla a sobre cerrado valorando las especificaciones técnicas. Recuerden el dicho; “lo barato sale caro”. Añado que éste es un requisito legal indispensable a fin de que la obra pública sea financiada con deuda pública, la cual triplicó durante su gestión.

Aunado a ello atentó contra la transparencia administrativa, los expedientes de esta magna obra no se han abierto aún, y de pasó también golpeó a la democracia al viejo estilo priísta y como buen tirano ya que acabo con cualquier tinte de oposición que tuviera en la Ciudad con el propósito de tener una Asamblea a modo que le fuera cómplice en todas estas acciones.

Como podemos ver atentó contra la democracia. Reitero, si el tabasqueño sabe la definición de pobreza, se negó rotundamente, ya que no le llegaron al precio $$$, al seguro de automóvil obligatorio. En ese entonces, el atropellar a un peatón, matándolo o rematándolo, solo costaba al infractor 50 mil pesos, hoy si el afectado es sustento familiar puede llegar a una infracción de 4 millones.

El Sistema de Aguas de la Ciudad de México, órgano “desconcentrado” del gobierno por tratarse del vital líquido, lo utilizó como caja chica con el propósito de financiar su campaña del 2006. Eso sin contar que aprovechó un documento de Hank González, como director de BANOBRAS, a fin de enfrascarse en un pleito con el exgobernador del Estado de México para no pagarle el agua.


Este punto es importante de señalar, ya que para alguien que está tan “preocupado” por los pobres, no se entiende que ellos no tengan acceso al suministro de agua por cuestiones de salubridad o hasta para el riego de sus cosechas conociendo la pobreza que impera en el campo mexicano. Por todo lo anterior, PEJELANDIA queda totalmente desmitificada y desenmascarada.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Frente o Frentestein




Si bien “la política es el arte de lo posible” y en “la democracia hay que lograr consensos”, la Coalición por México al Frente, que será encabezado por el expresidente de Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés, a fin de competir como candidato a la presidencia de México, no ha convencido del todo. A nivel local, en la Ciudad de México tampoco se ve como una opción.

Por un lado, 20 años de funestos gobiernos perredistas que no han mostrado trabajo alguno, pero si un gran desfalco a las arcas capitalinas, con un sobreendeudamiento público, un transporte público descuidado, insuficiente, sobresaturado y totalmente rebasado, un exceso de tráfico que se traduce en altos índices de contaminación que impactan en la salud de las personas.


Por el otro lado, no olvidemos el incremento en la inseguridad capitalina, la existencia de cárteles de los cuales el exjefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, se niega a reconocer y por ende un problema de salud pública que ocasiona el consumo de estupefacientes. Sin olvidar a una candidata deleznable como es la dirigente nacional del PRD, Alejandra Barrales, quien tiene una muy mala fama.

Lo único rescatable que tiene el PRD en la capital es que la otra opción, Claudia Sheinbaum, que irá por parte del Movimiento de Regeneración Nacional, o MORENA, tampoco es una buena opción. Los capitalinos tendremos que escoger de los males a la menos “pior”. Añado que el Partido de la Revolución Democrática, en la capital atentó contra la familia y la vida desde la concepción.

Dos principios básicos que, Acción Nacional debiera defender; el derecho a la vida desde la concepción y a la familia como célula de la sociedad. Es verdad que, Ricardo Anaya se movió bien y jugó bien sus cartas. Inclusive no falta quien diga que hasta lo hizo de forma maquiavélica. Es el presidente del PAN que le arrebató más estados al partido hegemónico, gracias a estas alianzas.

Incluso, Ricardo Anaya supo sobreponerse a rivales de peso; dentro del partido a la exprimera dama, Margarita Zavala, quien irá como independiente y al exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle; violando todo procedimiento democrático dentro del partido. Inclusive colocó a su delfín a fin de que dirigiera el partido mientras él participa en la contienda haciendo a un lado a la militancia.

A fuera del partido, solo le hacía sombra el hoy exjefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, con índices de popularidad muy bajos, solo superados por los del presidente en algunos momentos, y con una nefasta gestión en la ciudad que iguala a las de sus antecesores. Pidiendo más recursos a la Federación para el metro ya que, literalmente, es insuficiente y se cae a pedazos.


Nadie duda de la capacidad del exdirigente del albiazul quien supo levantar al partido y crear una opción en los estados, arrebatándole al tricolor bastiones donde no conocía la derrota. El gran cuestionamiento que se le hace son los métodos ya que se alejan de los principios doctrinales. El voto de la militancia llegará muy dividido y con temor a nivel nacional e incertidumbre en la capital.