Una de
las promesas de campaña del candidato y, ahora presidente de la nación, de la
4T fue el de acabar con la corrupción y la austeridad
republicana.
Nadie
en su sano juicio puede estar en contra de dichas premisas. Es lógico que los
buenos mexicanos y los bien intencionados apoyen la idea general. Sin embargo,
el problema radica en un análisis de como alcanzar estas metas y la estrategia
para llevar las acciones que permitan combatirla, lo que se conoce en inglés el
know-how.
En
materia de corrupción, aunque no se crea, todos los gobiernos anteriores han
efectuado acciones encaminadas a lo mismo. ice que le gusta la Historia no
tiene la menor idea de la línea de tiempo.
Así
Peña creo el Sistema Nacional Anticorrupción o SNA en 2013, Calderón el
Programa Nacional de Rendición de Cuentas, Transparencia y Combate a la
Corrupción en 2008, Fox el Instituto Nacional de Acceso a la Información,
Zedillo la Secretaría de la Función Pública y así sucesivamente.
Por
ende, es muy pretencioso ostentarte como el adalid de la corrupción, máxime
cuando siempre te manejaste en la opacidad desde que se fuera Jefe de Gobierno.
Un político que NUNCA trabajó ni rindió cuentas de que vivía y que cuenta con
propiedades.
Hoy en
día, el partido Movimiento de Regeneración Nacional o MORENA no proporcionará
información hasta 2024, tal como los segundos pisos de los cuales todavía el
día de hoy no son objeto para la consulta pública.
Empero,
me interesa más el segundo tema de este artículo, debido a que, en ese afán de
recortar el gasto, el jefe del ejecutivo se ha olvidado de dos cosas; la
primera el gobierno puede impulsar o frenar la economía mediante políticas
públicas que incentiven la inversión privada y el gobierno brinda servicios y
programas a la ciudadanía que generan derrama económica también.
Es
precisamente entre esos servicios como el del Sector Salud que dio la nota
recientemente. Y es que como decían en mi casa; “Con la salud no se juega”, y el gobierno de la 4T si puso en juego
la salud. Se hicieron recortes a diestra y siniestra sin un análisis previo ni
los alcances de éstos.
Para
empezar el gobierno de la 4T no vio donde estaba parado. No hizo un análisis,
como debió hacerlo para evaluar que si servía o era benéfico y que no. Pero el
colmo lo pagó la ciudadanía en el Sector Salud, en este se recortó personal,
equipo y medicamentos poniendo en riesgo la vida de los mexicanos.
Fue
así, bajo esta coyuntura que el exdirector del IMSS, Germán Martínez Cásares,
presentó su renuncia ante la imposibilidad de conseguir recursos y la
impotencia. Dentro de la población, ya los grupos más vulnerables fueron los
primeros en sufrir por ello.
Y el
daño colateral no queda ahí, en beneficio de la iniciativa privada y, ante la
escasez de medicamentos en el Sector Salud, las farmacias particulares ya
registraron aumento en sus ventas y también en los precios de las medicinas por
la demanda de los pacientes y usuarios.
Como
sea, ya vimos que, dentro de los objetivos de la 4T, el conseguir ahorros ha
sido prioridad para hacer un clientelismo electoral, aunque le cueste en salud
a los mexicanos, debido a que ésta no es su prioridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario