A
finales de los años 20’s del siglo pasado, se funda el Partido Nacional
Revolucionario por Plutarco Elías Calles quien, además, instauraría el famoso
Maximato con su llegada al poder. Este período que abarca de 1924 a 1934, con
el inicio del gobierno del General Lázaro Cárdenas del Río, se caracterizó por
el poder y la dependencia al “Turco”.
Los presidentes fueron puestos por él.
Es
ahí cuando nace lo que se conocería como el famoso sistema “presidencialista”. El presidente era como un faraón, amo y señor
de México hasta que terminaba su sexenio. De ahí vendría la famosa frase de Mario
Vargas Llosa de la “dictadura perfecta” que
acuñaría en los años 90’s del siglo pasado y en clara referencia al sistema de
gobierno que prevalecía en México.
Durante esos 70 años de régimen,
el PRN sufriría dos refundaciones hasta quedar como el famoso Partido
Revolucionario Institucional o PRI que conocemos hoy en día. En el sistema
presidencialista la voluntad era la del Ejecutivo de la República. Famosa era
la respuesta de “¿Qué hora o clima
desea?” a la pregunta del presidente con relación a estos temas.
En
ese régimen, no se respetaba la soberanía de los estados. El Presidente de la
República podía quitar o poner Gobernadores. Basta recordar la renuncia de
Mario Ramón Beteta en 1989 tras las elecciones del año anterior. Los informes
presidenciales duraban todo un día, el cual era de asueto. La egolatría del
presidente culminaba ese día con un congreso volcado en aplausos.
El
primero de septiembre era conocido como “El
día del Presidente”. Todo ello terminó con la alternancia en el poder. Si
bien desde el gobierno del priísta Ernesto Zedillo Ponce de León se había acortado
el informe, el cual ya no era día de asueto, el sistema presidencialista fue
sepultado el 1° de Julio de 2000 con la llegada de Vicente Fox Quesada a la
presidencia de la República.
Este
autoritario régimen corre el riego de regresar según la propuesta del candidato
del Frente “Juntos hagamos Historia”;
Andrés Manuel López Obrador. Él mismo lo expresó así ya que esa es su propuesta
en materia de Seguridad Pública. Una propuesta bastante ocurrente, ya que
menciona que de llegar al poder y como venimos de un régimen presidencialista
el crimen se acabará.
No
es de extrañar que el macuspano lo proponga, hay que recordar cuales fueron sus
orígenes, su desarrollo y de donde viene a fin de saber la razón de propuesta
tan absurda. Las generaciones de los “milenials”
y de los “Z” no nacieron ni
crecieron bajo ese totalitario régimen. En el mismo, lo único que importaba, no
era el interés ciudadano, más bien la megalomanía del presidente.
La llegada del tabasqueño, tal y
como él y sus seguidores, entre ellos Paco Ignacio Taibo II, proponen,
significaría un gran retroceso en nuestra, aún, recién y frágil democracia. Con
ellos, no solo corre un gran riesgo la institucionalidad de nuestro país y su
equilibrio de poderes, también la seguridad pública, recordemos que está
mandando criminales al senado. Eso es lo que está en juego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario