Figura
polémica y contradictoria del México del siglo XIX es el General Antonio López
de Santa Anna. Digno de un análisis psiquiátrico, quien se hiciera tratar como
su Alteza Serenísima, gozaba de una personalidad megalómana, ególatra,
convenenciera, arribista y oportunista; sin embargo, es muy difícil cuestionar
sus dotes como soldado o general.
Prueba
de ello es que, el general xalapeño llevó a pie un ejército desde la Ciudad de
México hasta Texas. Es en la misión del Álamo donde el veracruzano, quien era
visto por los norteamericanos como el
Napoleón de América, alcanzó el clímax de su epopeya, al derrotar a los
independentistas texanos, destaca la muerte del héroe popular norteamericano
Davy Crockett, a según de la versión.
Casi dos siglos después, otro López, también digno de otro
análisis psiquiátrico ya que comparte con el anterior una personalidad
ególatra, arribista, oportunista y una megalomanía casi pontificia al creerse
como el único portador de autoridad moral a fin de señalar a sus adversarios
como la “mafia del poder” así como de
perdonarlos y purificarlos siempre y cuando se integren a su movimiento.
Este
López, de origen tabasqueño, obcecado por el poder, necio en ahuyentar la
inversión extranjera al echar para atrás un aeropuerto que ya lleva más de la
mitad de su construcción en el municipio mexiquense de Texcoco; también, según
sus palabras en una reunión con la American Chamber (AMCHAM), planea llegar a
la sede de la ONU, en los Estados Unidos, a pie si es necesario.
Eso,
o el oriundo de Macuspana, ya tiene el pretexto perfecto en caso de que se le
hiciera tarde para acudir a una reunión de dignatarios en la Ciudad de Nueva
York. “Pues no llegué”, su respuesta
chusca ante la pregunta de su interlocutora de como un “digno” representante de
todos los mexicanos no arribaría en tiempo y forma a una reunión de las
Naciones Unidas.
Lo
delicado del asunto, es que el señor López Obrador pensó que la concurrencia
presente en la AMCHAM, se río jocosamente de su chiste, tanto así que repitió
el chiste sintiéndose todo un cómico de Centro Nocturno. Pena ajena para los
que vimos dicha presentación, ya que las risas que arrancó del público fueron
más de burla que por hilaridad por algo jocoso.
Una
semana después, el testarudo candidato de su partido reviró a uno de los
hombres más ricos del mundo; “que, si
tanto quería el aeropuerto, pues que lo construyera con su propio dinero”. Añadiré
el desastre que fue en el pasado debate de los 5 candidatos que aparecerán en
la boleta presidencial, donde lució desaliñado, desordenado en papeles, mal
preparado y hasta adormilado.
El candidato de MORENA podrá ir punteando
las encuestas y sentirse, además, como caballo de hacienda. Empero, cava su
propia tumba presidencial con todos estos detalles que el electorado tomará en
cuenta el día de la encuesta más importante; LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL. Como dije en un artículo anterior,
alguien que tiende al autosabotaje no puede ser más que un troyano del sistema.
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