martes, 1 de mayo de 2018

Cuando López llegó a pie a los Estados Unidos


Figura polémica y contradictoria del México del siglo XIX es el General Antonio López de Santa Anna. Digno de un análisis psiquiátrico, quien se hiciera tratar como su Alteza Serenísima, gozaba de una personalidad megalómana, ególatra, convenenciera, arribista y oportunista; sin embargo, es muy difícil cuestionar sus dotes como soldado o general.

Prueba de ello es que, el general xalapeño llevó a pie un ejército desde la Ciudad de México hasta Texas. Es en la misión del Álamo donde el veracruzano, quien era visto por los norteamericanos como el Napoleón de América, alcanzó el clímax de su epopeya, al derrotar a los independentistas texanos, destaca la muerte del héroe popular norteamericano Davy Crockett, a según de la versión.

Casi dos siglos después, otro López, también digno de otro análisis psiquiátrico ya que comparte con el anterior una personalidad ególatra, arribista, oportunista y una megalomanía casi pontificia al creerse como el único portador de autoridad moral a fin de señalar a sus adversarios como la “mafia del poder” así como de perdonarlos y purificarlos siempre y cuando se integren a su movimiento.

Este López, de origen tabasqueño, obcecado por el poder, necio en ahuyentar la inversión extranjera al echar para atrás un aeropuerto que ya lleva más de la mitad de su construcción en el municipio mexiquense de Texcoco; también, según sus palabras en una reunión con la American Chamber (AMCHAM), planea llegar a la sede de la ONU, en los Estados Unidos, a pie si es necesario.

Eso, o el oriundo de Macuspana, ya tiene el pretexto perfecto en caso de que se le hiciera tarde para acudir a una reunión de dignatarios en la Ciudad de Nueva York. “Pues no llegué”, su respuesta chusca ante la pregunta de su interlocutora de como un “digno” representante de todos los mexicanos no arribaría en tiempo y forma a una reunión de las Naciones Unidas.

Lo delicado del asunto, es que el señor López Obrador pensó que la concurrencia presente en la AMCHAM, se río jocosamente de su chiste, tanto así que repitió el chiste sintiéndose todo un cómico de Centro Nocturno. Pena ajena para los que vimos dicha presentación, ya que las risas que arrancó del público fueron más de burla que por hilaridad por algo jocoso.

Una semana después, el testarudo candidato de su partido reviró a uno de los hombres más ricos del mundo; “que, si tanto quería el aeropuerto, pues que lo construyera con su propio dinero”. Añadiré el desastre que fue en el pasado debate de los 5 candidatos que aparecerán en la boleta presidencial, donde lució desaliñado, desordenado en papeles, mal preparado y hasta adormilado.

El candidato de MORENA podrá ir punteando las encuestas y sentirse, además, como caballo de hacienda. Empero, cava su propia tumba presidencial con todos estos detalles que el electorado tomará en cuenta el día de la encuesta más importante; LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL. Como dije en un artículo anterior, alguien que tiende al autosabotaje no puede ser más que un troyano del sistema.

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