martes, 27 de febrero de 2018

La “constitución moral” de la izquierda



La cultura occidental se nutre en su concepción principalmente por la helénica. Es en la famosa historia de Damón y Fintias contra el Dionisio I, tirano de Siracusa, que se recogen valores como la amistad, la lealtad y el cumplimiento al compromiso de palabra adquirido. La honestidad es el valor que determina Aristóteles con su famosa frase “Amicus Plato, sed magis amica veritas”.

En los Diálogos Socráticos de Platón se recogen otros valores, incluso a nivel sociopolítico, y obviamente resalta el de Menón o la Virtud en el cual se da una definición acerca de la misma. Incluyo a la Ley Mosaica de la religión judía como parte de nuestra cultura y ambas permiten una sana convivencia social. Con la llegada del cristianismo, es la Iglesia la que rescata la cultura grecorromana.


San Agustín de Hipona, quien retoma los escritos platónicos, y Santo Tomás de Aquino que rescata del olvido la filosofía aristotélica, son solo dos exponentes de los 36 doctores de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, y de los cuales sobresalen también cuatro mujeres. Es también el cristianismo quien instituyó las Universidades, cuyo patrono es Tomás de Aquino, durante la Edad Media.

Es así como, con la llegada de la Edad Moderna, que surge la corriente renacentista en cuya filosofía se centra en el hombre. Nace así el humanismo. Doctrina en la que se instruye a los líderes del momento como Carlos V o Enrique VIII quien disfrutaría sus largos debates con su entonces amigo Tomás Moro. Ante la Reforma Protestante, el segundo sería llamado Defensor de la Fé.

Los asesores monárquicos, desde la Edad Media, solían ser del clero, y claro, con los devenires de la política pues algunos se corromperían al igual que sus reyes. Es así como caen en desgracia el Cardenal Wolsey y Tomás Moro, y en plena Reforma protestante, Enrique VIII rompe con la Iglesia fundando su propia religión, pero manteniendo sus sacramentos.

Así mismo, con la revoltura religiosa de la época y, con el apoyo de los príncipes protestantes de Alemania que no querían ceder todo el poder al emperador, surge la corriente puritana que llegaría al norte de América, donde el trabajo y el esfuerzo tendrían su recompensa por Dios en este mundo. Filosofía que regiría a las sectas en lo que hoy es Estados Unidos de América.

La Ilustración rompe con el Viejo Régimen, incluyendo el clero. Las ideas ilustradas derivaron en el liberalismo cuyo fundamento económico estaba en el egoísmo humano. No digamos el marxismo que, al surgir como respuesta a la Revolución Industrial, consideraba a la religión como opio del pueblo. El materialismo histórico que antepone lo científico a la moral y sus valores.




Por ello, es hilarante que, lo que conocemos actualmente como amoral izquierda, marxista y socialista, surja como juez de los católicos por sus valores y moral. Máxime que uno de sus candidatos se sienta con la autoridad moral para señalar quien, a su juicio, es bueno o malo y quiera imponernos una Constitución Moral cuando su gobierno en la capital fue uno de los más corruptos que se tuviera.

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