En los
escritos de Karl Marx aparecía el término “tonto
útil” refiriéndose a las personas que participaban voluntariamente en las
revoluciones sin obtener un beneficio de la misma. Posteriormente Lenin
retomaría su famosa frase del “imbécil
útil” de occidente a fin de hacer mención de esos liberales e intelectuales
que “turisteaban” la extinta URSSS y
quedaban maravillados.
Así
mismo se denominaba a esos ideólogos que visitaban la Cuba castrista y, que al
igual con los que visitaban a la antigua URSSS, solo les mostraban las
industrias, sistemas de producción, hospitales y escuelas que, en este caso
Raúl y, siguiendo el ejemplo soviético, maquillaban para mostrar los “logros” de esos regímenes absolutistas
y totalitarios y de los cuales quedaban “maravillados”.
Por otro lado, el gran sino de los países latinoamericanos es la
fragilidad institucional y el caudillismo que siempre han padecido. Recordemos
que en el México del siglo XIX se caracterizó por caudillos que sustituían a
otros hasta que llegó la famosa Pax
Porfiriana. Lamentablemente, ésta se vio truncada por nuestra Revolución,
la cual al principio repitió los mismos patrones.
Caudillos
que siguieron a otros hasta que llegó Plutarco Elías Calles y, pese a la Guerra
Cristera, empezó a institucionalizar al país a partir del corporativismo y al
crear un partido de estado. Este partido que, como ya mencioné en otros
escritos, pasó por otras dos reingenierías, por así decirlo, gobernó nuestro
país bajo un régimen presidencialista por casi 8 décadas.
Este
régimen presidencialista de partido de Estado empezó a tener su desgaste
político natural que se acrecentó con los sucesos del 2 de Octubre de 1968, y a
los que se fueron sumando las constantes crisis económicas de los años 70’s y
80’s, así como sus constantes devaluaciones y ciclos hiperinflacionarios. Así
es como la oposición empezó a crecer y el partido de Estado a caer.
Si
bien imperaba el régimen presidencialista la época de caudillos había sido
superada. O eso parecía. Una vez que el país cayó en quiebra, con una economía
cerrada y, por lo cual tuvo que hacer cambios estructurales con el propósito de
dejar atrás las profundas crisis que ocasionaron. Acción Nacional tuvo un papel
fundamental desde el legislativo a fin de salir del profundo hoyo.
Esos
cambios de estructura en el gobierno ocasionaron un desmembramiento en el
partido de Estado. Su ala izquierda salió del mismo y fundó su propio el PRD.
Uno de esos personajes del viejo PRI que nos sumió en profundas depresiones
económicas fue Andrés Manuel López Obrador. Que ha servido muy bien al sistema
que permite que el viejo partido de Estado mantenerse en el poder.
Y es que nadie hace más daño a la
nuestra frágil democracia que el mesías de Macuspana. Lo anterior dado que
cuando parece que va a ganar, siempre hace algo por lo que pierde. En el 2006
llamó chachalaca al presidente y no fue al tercer debate, en el 2012 no quiso
firmar el pacto de civilidad y argumentó, como es su costumbre, “fraude” y
ahora se pelea con la prensa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario