Tras las
elecciones del 2016, Acción Nacional obtuvo 7 de las 12 gubernaturas en
disputa. Si bien perdió Sinaloa, ganó en Veracruz, Quintana Roo, Tamaulipas y
Durango, estados que ya conocen la alternancia, además de Aguascalientes y
Chihuahua y de mantener Puebla. Pareciera un gran avance para los comicios del
2018 y duro golpe a los gobernadores priístas.
Empero,
no todo es miel sobre hojuelas. En algunos estados pareciera más bien que se
ganó la rifa del tigre dados los niveles de endeudamiento que heredarán los
actuales gobernadores sin contar los problemas de corrupción, impunidad,
inseguridad y narcotráfico. Sin contar con que en algunas entidades solo serán
dos años de gobierno como son el caso de Veracruz y Puebla.
Veracruz,
un estado rico que lo tiene todo como Turismo, Ganadería, Agricultura, Puertos,
Pesca, Pozos Petroleros, etc., y aun así pelea primeros puestos en pobreza con
estados como Chiapas y Oaxaca. Además, no se sabe que tanto el candidato que
ganó sea mejor que los gobiernos que tuvo dicho Estado. Lamentablemente, los
comicios se dieron entre familiares.
Tamaulipas
otro ejemplo donde y, al igual que en Veracruz, tendrá que sobreponerse al reto
de inseguridad que impera en dichas entidades. Enfrentar al narco y la
industria del secuestro con mano dura y sin que los daños colaterales aquejen
en demasía a dichas sociedades. No la tendrán fácil y sin el apoyo de un
Gobierno Federal que ha hecho poco o nada en la materia.
En
Quintana Roo y los estados del norte hubo un castigo a la nefasta Reforma
Fiscal que sacaron en complicidad el Gobierno Federal con la izquierda y que
daño la competitividad industrial con respecto a nuestro vecino del norte, así
como a uno de los principales motores del desarrollo, el Turismo. Acción
Nacional tendrá que fijar un rumbo y dar soluciones.
En
el caso de Chihuahua, el PAN vuelve a gobernar y debe dejar atrás un régimen
totalitario, esperando ahora que, en primer lugar, el Gobernador Electo no
tenga a gente impresentable en su gabinete como sería el caso de Gerardo
Rodolfo Fernández Noroña o Elena Poniatowska. Que tampoco regresen los
feminicidios a Ciudad Juárez, como ya sucedió en gobiernos anteriores.
Precaria
la situación de Acción Nacional en la Ciudad de México, donde perdió Miguel
Hidalgo ante Morena para el Constituyente. Entidad, donde el partido ha venido
a menos y donde carece de trabajo, pareciendo cómplice de un gobierno que se
llama progresista pero con políticas retrógradas y que atentan contra las
familias como es el aborto o el matrimonio entre homosexuales.
Acción Nacional no debe de olvidar, que sus victorias en provincia, como
sería el caso de Aguascalientes, también se debieron a la afrenta que hizo el
Gobierno Federal a las familias mexicanas al querer legalizar el matrimonio
entre personas del mismo sexo. Sería conveniente que en la capital del país se
analizara dicha situación y se tomara como bandera la defensa de sus familias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario