sábado, 11 de mayo de 2019

Las amenazas del presidente


Del presidente se dicen muchas cosas. Los muy cercanos a él dicen que, desde pequeño no soportaba perder. Al jugar a las canicas se enojaba y como niño berrinchudo se iba. En circunstancias muy extrañas, con distintas versiones, comentan la muerte de su hermano. Al perder un partido de béisbol, su deporte favorito, de un pelotazo en la nuca dejó parapléjico a un amigo.

Con el tiempo fue mostrando ese carácter autoritario y totalitario que, sin embargo, ha sabido atraer ciertas simpatías. Fue así que no reconoció sus derrotas en Tabasco, en la Ciudad de México ganó violando la Constitución, no cumplía con el tiempo de residencia en la Capital.

Como Jefe de Gobierno violó la ley y por ello casi le quitan el fuero. Hizo lo que mejor sabe hacer, la víctima y ganó más simpatías. Pierde dos campañas presidenciables y las desconoce haciendo el ridículo en ambas contiendas.

En la primera se nombra presidente legítimo con todo un circo que hizo en el Zócalo de la Ciudad de México. En la segunda todavía nos reímos con el circo de animales en que llevó para “comprobar un supuesto fraude electoral”.

También llegó a esa posición utilizando a las personas para después traicionarlas como a Cuauhtémoc Cárdenas y la corriente perredista de los chuchos. Pasó al pragmatismo político para alcanzar sus metas como unirse con los evangélicos del Partido Encuentro Social o PES.

Como líder religioso y mesiánico ha perdonado a gente corrupto y adversarios políticos como a Manuel Bartlett Díaz, Ricardo Monreal Ávila, Marcelo Ebrard Casaubón, Tatiana Clouthier, Gabriela Cuevas Barrón y una larga, pero muy larga lista. Reafirma ese carácter pragmático y maquiavélico a fin de conseguir sus ambiciones personales.

Terminará traicionándolos y traicionando al pueblo que le brindó su confianza en los pasados comicios. Será ahí donde se empiecen a agudizar las amenazas a quienes discrepen y no piensen como su tiránica alteza.

Amenazó a Tabasco e incendió sus pozos petroleros afectando a la ciudanía y a los trabajadores de Petróleos Mexicanos o PEMEX. Amenazó a sus adversarios dentro del PRD para ser candidato a la Jefatura de Gobierno. Sacó a Cuauhtémoc Cárdenas y traicionó a Rosario Robles para la contienda del 2006.

Amenazó a Felipe Calderón cuando le ganó legítimamente las elecciones del 2006. Amenazó nuevamente al PRD en dejarlo como un cascarón y amenazó con soltar el tigre. Como vemos, el pequeño tirano rojo es un pequeño tirano rojo que amenaza pero cumple con las mismas.

Hoy amenaza a los periodistas que no les son afines, amenaza a la prensa crítica como el Diario Reforma, amenaza a propios extraños sin soportar que se toque su inmaculada imagen ni con el pétalo de un rosa.

Tenemos en el poder a un pequeño tirano que le gusta amenazar, desgraciadamente, también es un temible hombre que cumple con sus amenazas. Pobre México donde el resentimiento y el odio ganaron en los pasado comicios, es lo que cosechó este hombre y por desgracia, es lo que tenemos hoy en día.

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