El
pasado 30 de octubre, el senador Germán Martínez Cázares, del grupo
parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional o MORENA, comenzaba su
discurso con un; “Es un honor estar con Obrador”.
En este
discurso, con inicio sumiso, hablaba de que era primo el interés general sobre
el particular, que primaba lo social sobre el egoísmo y que primaban los pobres
sobre los ricos. También hizo referencia que por fin se tendría a un presidente
y no a un gerente de los empresarios.
Cerraría
su discurso repitiendo el estribillo con que inició. Más de seis meses han
pasado de dicho discurso. ¿Seguirá pensando lo mismo el exdirector del IMSS o
ahora dirá que; “Es un horror estar con Obrador”?
El día
de ayer, el senador con licencia presentó su renuncia como director del
Instituto del Seguro Social o IMSS mediante una larga carta en la que,
principalmente culpa a los funcionarios de Hacienda por su decisión.
También
pone al desnudo al gobierno de la 4T. Equivocado estaba en su discurso, ya que
no prima el interés general, máxime en materia de saludo. Urge hacer recortes
en vez de procurar la atención médica de la población.
Tampoco
prima lo social sobre el egoísmo, se cierran clínicas, se despiden doctores, se
les retine sueldos y no hay abasto para el medicamento. Tampoco es prioridad de
este gobierno la atención médica a los pobres cuando, además de cancelar el
Seguro Popular, ahora se pone al IMSS en estado vulnerable.
Empero,
el motivo del artículo va sobre su expresión de que; “jamás un gerente en vez
de un presidente”. Es verdad que, la labor de un ejecutivo va más allá de ser
un gerente, sin embargo, si tiene ciertas labores que conllevan a un liderazgo
gerencial.
Antes
los incendios forestales, el presidente debería moverse a las zonas afectadas,
hacer un análisis y de ahí trazar una estrategia para cuidar al medio ambiente
y a la población. Más que recortes y culpar a las autoridades hacendarias, un
presidente debería coordinarlos, como buen líder, a fin de que colabores con
los directivos de salud.
La
labor del director del IMSS debería ser la de administrar los recursos en
materia de saludo para cumplir con las necesidades de los derecho habientes. Es
por lo que se llama Administración
Pública, hay cursos, diplomados y hasta carrera. No solo son funcionarios o
servidores públicos. Si, su labor conlleva algo de gerencial y administrativo.
Germán
Martínez se acaba de topar, no con un líder que sabe formar equipo, más bien
con un jefe tiránico y autócrata que toma decisiones unilaterales sin que los
miembros de su equipo participen, cooperen y colaboren entre ellos. Eso lo pone
al desnudo el expanista al citar a su presidente con la frase; “No soy un
florero tampoco”.
Además,
se le olvida al abogado egresado de la Salle, que el presidente dista mucho de
interesarle temas como la salud, la educación, el campo y hasta petróleo, lo
que le interesa al mandatario como añejo priísta; SON LOS VOTOS.
Por
ende, al jefe del ejecutivo, no le preocupa si en los recortes afecta a madres
y estancias infantiles, mujeres maltratadas, el medio ambiente e inclusive los
pobres, su verdadero interés es dar dinero a sus clientelas con el propósito de
asegurar los votos de aquí al final de su sexenio.
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