La
actual administración, está mostrando la cara del retroceso en muchas de las
políticas públicas que están aplicando.
La
primero radica en la agenda internacional que busca abandonar paulatinamente a
los hidrocarburos como medio de energía por sus altos contaminantes y el cambio
climático a nivel mundial que han ocasionado. Se les ha dicho que es una
estrategia equivocada.
El segundo
radica en la aplicación de recortes a diestra y siniestra sin un análisis
previo y racional. Esto resultó en la cancelación de importación de gasolina de
los meses de noviembre y diciembre del año pasado, lo cual tuvo efecto en el
desabasto que se vivió al finalizar la pasada temporada de fiestas decembrinas.
Largas colas de automóviles que buscaban ansiosamente abastecerse en las
gasolinerías carente de combustible.
El
tercer punto, dejar buques que transportan gasolina importada varados en los puertos
y que representan un fuerte gasto al erario mexicano por día en espera.
Como
cuarto punto tenemos que, al error antes señalado, darle un tinte político de
nacionalismo añejo y “patriotero” fingiendo
una supuesta lucha contra el robo de combustible conocido como huachicol y que algunos sectores de la
población compraron esa idea.
Como
quinto punto, señalo el no crear un plan de contingencia para el desabasto de
la población en materia de combustible.
En
un sexto punto, acusar a ciertos sectores del supuesto robo de combustible sin
ninguna muestra o con alguna acusación formal que tuvieran como resultado
denuncias en alguna institución de justicia del país. Pura especulación nada
más.
El
séptimo punto consistió en afectar solamente a los estados gobernado por la
oposición o no afectar estados donde se llevarían a cabo comicios
extraordinarios derivado de la tragedia que sufrió su gobernadora a lado de su
esposo el pasado 24 de diciembre en un “accidente” aéreo, me refiero al caso
concreto de Puebla.
En
un octavo y peor punto, acusando a la población del acaparamiento de
combustible derivado del pánico que provocó la supuesta “prensa fifí” mientras que la flotilla de las instituciones del
gobierno de la Ciudad de México llevaban tinacos de la marca Rotoplas a cargar combustible pese a la
instrucción del ejecutivo del mismo partido de no realizar compras de pánico
del mismo.
La
gravedad de este último punto impactará en el noveno que he de citar, ya que
seguramente esos tinacos serán reciclados y entregados a la ciudadanía como una
despensa que busque comprar su voto para el partido que gobierna.
Y
es que en el noveno punto trataré del robo de combustible que hacen ciertas
comunidades de algunos municipios y que concluyó con la triste historia de la
explosión de un ducto el pasado viernes en Tlalhuellipan Hidalgo y que resultó
en casi un centenar de muertos además de heridos por quemaduras, así como el
envenenamiento por las emisiones tóxicas del combustible.
Finalizo
este punto aunado al décimo donde no se giraron órdenes al honorable ejército
mexicano con el propósito de que evitara y protegiera a los participantes de la
tragedia que ocurriría en Hidalgo.
Como
conclusión, mal empieza este gobierno que tuvo el respaldo de 30 millones de
votos pero que en casi dos meses de gobierno ya tuvo a una gobernadora y un senador,
así como un empresario muertos, generó desabasto de gasolina y paralizó la
economía y que tiene ahora en su conciencia cerca de un centenar de muertos en
el estado de Hidalgo por su negligencia en el actuar.
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