Si bien
“la política es el arte de lo posible” y en “la democracia hay que lograr
consensos”, la Coalición por México al Frente, que será encabezado por el
expresidente de Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés, a fin de competir como
candidato a la presidencia de México, no ha convencido del todo. A nivel local,
en la Ciudad de México tampoco se ve como una opción.
Por
un lado, 20 años de funestos gobiernos perredistas que no han mostrado trabajo alguno,
pero si un gran desfalco a las arcas capitalinas, con un sobreendeudamiento
público, un transporte público descuidado, insuficiente, sobresaturado y
totalmente rebasado, un exceso de tráfico que se traduce en altos índices de
contaminación que impactan en la salud de las personas.
Por el otro lado, no olvidemos el
incremento en la inseguridad capitalina, la existencia de cárteles de los
cuales el exjefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, se niega a reconocer y por
ende un problema de salud pública que ocasiona el consumo de estupefacientes.
Sin olvidar a una candidata deleznable como es la dirigente nacional del PRD,
Alejandra Barrales, quien tiene una muy mala fama.
Lo
único rescatable que tiene el PRD en la capital es que la otra opción, Claudia
Sheinbaum, que irá por parte del Movimiento de Regeneración Nacional, o MORENA,
tampoco es una buena opción. Los capitalinos tendremos que escoger de los males
a la menos “pior”. Añado que el
Partido de la Revolución Democrática, en la capital atentó contra la familia y
la vida desde la concepción.
Dos
principios básicos que, Acción Nacional debiera defender; el derecho a la vida
desde la concepción y a la familia como célula de la sociedad. Es verdad que,
Ricardo Anaya se movió bien y jugó bien sus cartas. Inclusive no falta quien
diga que hasta lo hizo de forma maquiavélica. Es el presidente del PAN que le
arrebató más estados al partido hegemónico, gracias a estas alianzas.
Incluso,
Ricardo Anaya supo sobreponerse a rivales de peso; dentro del partido a la
exprimera dama, Margarita Zavala, quien irá como independiente y al
exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle; violando todo procedimiento
democrático dentro del partido. Inclusive colocó a su delfín a fin de que
dirigiera el partido mientras él participa en la contienda haciendo a un lado a
la militancia.
A
fuera del partido, solo le hacía sombra el hoy exjefe de gobierno capitalino,
Miguel Ángel Mancera, con índices de popularidad muy bajos, solo superados por
los del presidente en algunos momentos, y con una nefasta gestión en la ciudad
que iguala a las de sus antecesores. Pidiendo más recursos a la Federación para
el metro ya que, literalmente, es insuficiente y se cae a pedazos.
Nadie duda de la capacidad del exdirigente del albiazul quien supo
levantar al partido y crear una opción en los estados, arrebatándole al
tricolor bastiones donde no conocía la derrota. El gran cuestionamiento que se
le hace son los métodos ya que se alejan de los principios doctrinales. El voto
de la militancia llegará muy dividido y con temor a nivel nacional e
incertidumbre en la capital.
No hay comentarios:
Publicar un comentario