lunes, 28 de noviembre de 2016

Fortaleza Institucional contra Anarquía Revolucionaria



“Todo quedó atado y bien atado”, diría el dictador español Francisco Franco antes de morir y que con ello diera inicio la Transición Española. Treinta años después, Cuba pierde a su tirano comunista, pero sin las garantías suficientes que permitan al país isleño una transición democrática y de que su pueblo goce de más libertades.
Once meses estuvo España sin poder tener gobierno ya que; como es costumbre de los ibéricos no se ponen de acuerdo en política, toros y fútbol. Aun así, el país mediterráneo no dejó de recibir inversión extranjera, generar crecimiento y reducir el famoso paro. Mientras en Cuba viven del racionamiento y la miseria sin tener un derecho básico como el acceso a la vivienda.
Realmente Franco fue un dictador, los mismos generales golpistas lo nombraron General de Tierra, Mar y Aire. Y así él logró unificar a su bando y dictar las leyes que hoy prevalecen en España. Siendo monárquico, se aprobó por Cortes que, el heredero a la Jefatura de Estado con título de Rey fuera quien le tocaba, pese a que el Marqués de Villaverde le mantenía vivo para que cambiara de opinión.
En Cuba, más que una Dictadura del Proletariado, se vive una Tiranía Hereditaria. Fidel heredó el trono de la presidencia cubana a su hermano Raúl y no tenemos certeza de que de ahí se mantenga la dinastía castrista en la isla. La única ventaja que tienen los pobres isleños es la reciente apertura que se está haciendo pero que se volvió precaria con la llegada de Trump a la Casa Blanca.
Gracias a las políticas “socialistas” y “progresistas” del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, España conoció lo que es una crisis económica y lo que significa el término Prima de Riesgo o riesgo país. Sus chapuzadas incluso golpearon a una institución como es la Monarquía, grave error de Juan Carlos de defender al presidente. Sin embargo, ahí está España con gobernabilidad.
Desde la llegada del tirano comunista a Cuba, la isla vive en la miseria, la precariedad, la falta de oportunidades, el racionamiento, el deterior, la desesperanza, el sueño de salir de ahí. Hoy en día, nada garantiza un cambio pacífico y democrático dentro de la isla, ni siquiera la intención de su gobierno de abrirse al exterior.

En sus primeros once años de dictadura, España vivió realmente una autarquía, es decir producía para su autoconsumo, y con un verdadero bloqueo. Su turismo nacional, basado en sus playas y acervo cultural, permitió el crecimiento y desarrollo. Cuba quiso vivir en autarquía destruyendo su industria y culpando del bloqueo yanqui. Su turismo, copia del franquismo, reducido a sus playas.

Mientras el país Ibérico empezó como una economía cerrada y una autarquía, paulatinamente se fue abriendo al mundo, a la vida democrática y a las libertades. A pesar de que, un ministro noruego suplicara a sus ciudadanos no visitar España por su dictadura. Cuba mantuvo por años ese ostracismo y dudo mucho que la franquicia dinástica de los Castro lo quiera erradicar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario