sábado, 23 de abril de 2016

El genocidio del aborto y la industria de la muerte



Recientemente escuché el testimonio de Patricia Sandoval, una ciudadana radicada en Jalisco, que tuvo tres abortos y que trabajó para Planned Parenthood en California. ¡Es un relato verdaderamente escalofriante! Por ende, me dejó mucho para analizar y contribuir con la siguiente opinión en relación a este controvertido tema.

Partiremos del derecho romano donde el Nasciturus, se le reconocían derechos al nonato, para ello tomaré dos ejemplos, el primero en relación a una mujer condenada a muerte, ésta podía esperar a dar a luz y posteriormente ser ejecutada. El otro caso era el derecho que adquiría del padre, el no nacido, dentro del vientre de la madre, aun cuando ella fuera infiel.

Actualmente, la Declaración Universal de los Derechos Humanos firmado por México ante Naciones Unidas en 1948, en su artículo 3 nos habla del derecho que tiene todo individuo a la vida. Nuestra Carta Magna, reconociendo tratados internacionales, no se queda atrás en lo que concierne a los derechos humanos en su Artículo 1, y el Derecho a la Vida en su Artículo 29.

Mientras a la opinión pública se le bombardea diariamente, por parte de los que están a favor del genocidio de inocentes, que es el “derecho de la mujer a elegir sobre su cuerpo” y que el feto no es más que “una bolsa de células” cuando todo organismo está compuesto por células, incluyendo el ser humano y eso no le quita ni su carácter de individuo ni sus derechos como persona.

Sin embargo, el negocio de este genocidio, va más allá del aborto. La empresa Planned Parenthood está inmersa en escándalos con el tráfico de órganos, precisamente del asesinato de estos niños en gestación. Incluso se reutilizan sus partes para la industria de cosméticos, así como los nazis fabricaban jabones con la grasa de los judíos que asesinaron durante el Holocausto.

Eso sin contar las consecuencias negativas que ocasionan a la sociedad el negocio del aborto, los daños psicológicos a las madres y a los mismos padres que fueron mal orientados y víctimas de las mentiras con el propósito de que consumaran el asesinato de inocentes e hicieran rentables a esas empresas donde si no existe la ética, mucho menos el juramento hipocrático.

Basándose en sus principios de Doctrina y en el respeto a la vida y la dignidad humana, Acción Nacional debe tener una voz firma, tanto en su dirigencia local como en sus representantes, a fin de ejercer presión en la Ciudad de México para que sus autoridades prohíban y penalicen el aborto y destinen recursos a asociaciones que orienten en la paternidad y asistan a los niños no deseados.



Por último y, en el ámbito Federal, los representantes de Acción Nacional deben ejercer presión con el propósito de que, desde la misma constitución, se reconozca el derecho a la vida desde su concepción y en el vientre de la madre con el propósito de que, a nivel local, no se modifiquen las leyes con la finalidad de beneficiar a la industria del genocidio y de la muerte.

1 comentario:

  1. creo que es por simple y elemental lógica que un ente que tiene su propio adn de humano distinto al de la madre, sangre de características distintas a la de la madre, y se encuentra en una constante evolución desde el vientre hasta el sepulcro "alguien" dicte que "algo mágico pasa" a partir de la semana 12 en que se vuelve humano.

    El "argumento" de que "no siente" me hace pensar en que si quiero asesinar a alguien, bastará con que lo anestesie para que no sufra cuando lo apuñale o le de un balazo

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