Con un
gobierno muy cuestionado desde el inicio de su administración, el de los seis
años de administración de Felipe Calderón empezó con todo en contra. Primero,
con una parte de la población que no reconocía su legítimo triunfo en urnas.
Pese a ello, comenzó cumpliendo su promesa de campaña como Presidente del
Empleo, incentivos fiscales para el primer trabajo por ejemplo.
Al
igual que el de su antecesor, reconoció que el principal problema del desempleo
en México viene por el lado de la sobreoferta laboral. Es así que se mantuvo el
apoyo a PyMES y se incentivó el autoempleo. Desgraciadamente, la crisis mundial
fue un tropiezo que detuvo los logros que hubieran alcanzado las políticas
públicas en esta materia.
La
segunda administración de la alternancia, fue precisamente durante el manejo de
la crisis que mostró su verdadera capacidad. Un reconocimiento a nivel
internacional del blindaje económico aunado a un manejo prudente de la Deuda
Pública Federal, su gasto y de las Finanzas Públicas en general sin descuidar
los apoyos a sectores sociales que permitieron sortear la recesión.
Y
es, precisamente, en materia económica donde Calderón tuvo sus mayores logros,
no solo en materia del manejo que se le dio a la gran recesión mundial sino
también a la crisis aviar; se resolvió el problema en el incremento del valor del
huevo, atacando la oferta y penalizando la especulación. Hacía casi 10 años que
no importábamos huevo y se hizo a fin de bajar su precio.
Otra
acción importante del Ejecutivo fue al enfrentar la gripe porcina de hace dos
años, la cual impactó además económicamente. Sin embargo la acción
gubernamental fue rápida y expedita a fin de prevenir y de proteger a la
ciudadanía. El impacto económico quedó atrás cuando se empezó a crecer
económicamente. Además fue el gobierno que más invirtió en infraestructura.
Un
punto muy cuestionable al Presidente Felipe Calderón es la guerra contra el
narco. Ningún otro gobierno había enfrentado y luchado contra el crimen
organizado. Su proceder fue decisivo y sin titubeo alguno. Se puede hablar de
los daños colaterales, sin embargo, el gobierno asumió su responsabilidad en la
lucha contra el crimen organizado, algo que no se había hecho antes.
Es
verdad que en materia de seguridad pública se dejó mucho, y todavía queda
bastante, a deber. Empero comprometió a su sucesor a mantener la política de
protección a la ciudadanía de la delincuencia. Actualmente se mantiene al
ejército en las calles por lo mismo. Calderón no escatimó el apoyo a los
gobiernos estatales en materia de seguridad, como fue el caso de Michoacán.
Tras el término de su gobierno, el
presidente Felipe Calderón Hinojosa, deja niveles históricos de Reservas
Internacionales así como de Recaudación Fiscal pese a que ésta no es efectiva a
falta de una Reforma. Una deuda manejable, pese al sobreendeudamiento de los
estados, los cuales además reciben más recursos y una Reforma Laboral obligada
que no se tardaron en aprobar.
Y lo más importante que dejó su
gobierno, ABRIÓ LAS PUERTAS PARA LA
DEMOCRATIZACIÓN DEL PAÍS al fomentar la participación y dándole a la
ciudadanía un mayor poder sobre las autoridades manteniendo una estabilidad
social, política y en especial económica. Su legado rendirá frutos y quedará a
fin de seguir reconstruyendo nuestro bello país. La mejor opinión la tiene
usted.
No hay comentarios:
Publicar un comentario